La Voz de Pinares

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Pinares escoge la Yeguada Militar para inseminar a sus animale


La cantidad mínima de semen para inseminar a una yegua es de 500 millones de espermatozoides. El precio para conseguir razas puras oscila entre 55 y 110 euros.


La comarca pinariega acoge desde hace décadas la llegada de una visita muy singular. Se trata de la parada de sementales del Centro Militar de Cría Caballar de Zaragoza con base en Villoslada de Cameros (La Rioja) que cada año, durante tres meses, recorren cuatro localidades pinariegas para inseminar artificialmente a ganado equino de la zona con muestras de semen de sementales de pura raza. Para muchos es la mejor ganadería de España, la que más éxitos ha obtenido en líneas de doma, la que ha hecho historia del caballo y la que ha contribuido a la mejora de la raza.

Vinuesa, Covaleda, Quintanar de la Sierra y San Leonardo de Yagüe son las localidades que reciben la llegada cada lunes, miércoles y viernes de los suboficiales Eduardo Marín y Antonio Cerro (especialistas en cría caballar) con las muestras previstas de semen para llevar a cabo un trabajo con mucha demanda. Solo en un mes de campaña se han inseminado en Pinares unas treinta yeguas. Este servicio estará en la comarca hasta el 29 de julio.

“El año pasado se inseminaron un total de 120 yeguas en todo el circuito que recoge también pueblos de La Rioja, de este número unas 80 fueron inseminadas en los cuatro pueblos de parada de sementales. A estos puntos se acerca gente no solo de estas localidades concretas, sino de todos los pueblos de alrededor con lo que se da servicio a toda la comarca. A Quintanar ha ido gente de Monterrubio de la Demanda, Regumiel de la Sierra…, y en San Leonardo también han venido vecinos de localidades como Hacinas, Araúzo de Miel...”, explican los suboficiales.

Hace años esta practica se llevaba a cabo de forma natural: se traían los caballos y burros a la comarca, sobre todo a Covaleda donde se llevan muchos años realizando la parada de sementales, y se producía la inseminación de forma natural. “Ahora ha cambiado todo mucho. Ya no se traen los animales para que monten a las yeguas, sino que se trae muestras de su semen. Los motivos de este cambio son varios: primero porque se optimizan los recursos, ya que con el mismo semen de un animal, de forma natural, fecundaría a una sola hembra; de este modo se aprovecha para varias (entre 8 y 10). Además se evitan contagios de enfermedades entre los animales y no hay que desplazarlos de un lugar a otro; además el semen se deposita en el cuello del útero, por lo que es difícil que se produzcan pérdidas, mientras que de forma natural se queda en la vagina. Este método es mucho más efectivo”, explican los suboficiales.

Es en la base de Villoslada de Cameros donde comienza todo este trabajo cada mañana. Allí, instalaciones cedidas gracias al Consistorio de Villoslada que cuentan en su haber con laboratorios y tecnología avanzada para el estudio de la inseminación, se realizan las extracciones de semen a los caballos pura raza que posteriormente son traídos a Pinares para llevar a cabo las peticiones de los ganaderos que con antelación han tenido que contactar con ellos para solicitar este servicio. Dos caballos bretones, dos españoles, un caballo pura raza árabe y dos burros catalanes son los ejemplares que pueden elegirse por el propietario del animal. El precio para conseguir razas puras oscila entre 55 y 110 euros todo el proceso.

“La cantidad mínima de semen necesaria para inseminar a una yegua es de 500 millones de espermatozoides, equivalente a menos de dos centímetros de semen. Lo primero que se le hace a la yegua es una ecografía vía rectal para verificar que está en su día óptimo de ovulación (cada 21 días durante 6 jornadas). Cuando está en celo se les insemina día sí y día no pues el semen del macho se mantiene activo durante 48 horas. Si la hembra no está en celo aunque le toque puede ser que esté preñada, aunque el diagnóstico de gestación ha de darlo el veterinario”, añaden.

Margarita y su primera vez. Goyo León Peñaranda, de San Leonardo, es uno de los ganaderos de Pinares con mayor número de ejemplares. En su cuadra tiene caballos en pupilaje y además adiestra. Cuenta con varias yeguas con su potro recién nacido y además de la gran afición que tiene, durante el verano organiza excursiones a caballo por la zona, incluso nocturnas.

Su burra Margarita, de raza zamorana y de tres años de edad, fue la protagonista de la mañana del miércoles en la que los especialistas en cría caballar del Ejército le realizaron su primera inseminación artificial con semen procedente de un burro catalán. “Está empezando a estar en celo y va a ser inseminada hoy por primera vez. Este proceso se volverá a repetir hasta que ovule. El viernes vendremos y volveremos a estudiar cómo esta Margarita”, comentaban los especialistas en el momento de la inseminación.

Goyo Peñaranda lleva seis años inseminando a sus animales con la Yeguada Militar. “Yo estoy muy contento y llevo unos cuantos años realizando este método. Es mucho más efectivo que el natural y además son razas puras lo que consigues que la raza se mejore”, explica el propietario ganadero.

El Centro Militar de Cría Caballar de Zaragoza tiene más cometidos además del de la inseminación: depósito de sementales y escuela Militar Ecuestre. El Ejército cuenta, además, con diversos centros por toda España: Jerez de la Frontera, San Sebastián, Écija, Santander, etc.

El Ejército conserva ejemplares de razas puras de las siguientes: españoles, árabes, hispano-bretones, pura sangre inglés, anglo árabe...Además, son los suministradores de los caballos que utiliza el cuerpo de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Guardia Real.

“La Voz de Pinares quiere agradecer al Servicio de Crías Caballar de las Fuerzas Armadas y Remonta por su colaboración en este reportaje”.

Quintanar impulsa un nuevo proyecto para conservar los bueyes y vacas serranas

En Quintanar de la Sierra ha surgido en estas últimas semanas un proyecto muy atractivo para la comarca. Se trata de varias líneas de actuación que propiciarán que no se pierda una de las razas autóctonas más singulares de la zona: los bueyes y vacas serranas.

Una iniciativa que partió del entusiasmo de varios jóvenes de la localidad respaldados por el Consistorio pinariego para conseguir crear una reserva en la que vivan estos animales, protagonistas en la carretería durante tantos años.

La propuesta fue lanzada al presidente de la Diputación de Burgos en una de sus visitas a la comarca, y la respuesta por parte de la institución después de estudiar detenidamente el caso ha sido más que positiva. “Lo que se pretende es hacer una reserva en una ubicación que aún está por definir, para promover que esta raza autóctona no se pierda y no solo eso, sino que estudiarla para mejorarla genéticamente”, explica David de Pedro, alcalde de la localidad.

Esta iniciativa podría hacerse factible antes del verano. A día de hoy se espera firmar el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Quintanar y Diputación burgalesa. Tras estos pasos el Consistorio quintanaro hablará con las asociaciones dedicadas a la ganadería locales para decidir quién llevará la organización de la reserva, “hay dos asociaciones y hay que hablar con cada una de ellas. Incluso las dos pueden hacerse cargo de esta reserva”, añade De Pedro.

El presidente de la Real Cabaña de Carreteros, Antonio Martín Chicote, ve el proyecto como una idea extraordinaria que propiciará que esta raza no desaparezca. “El proyecto incluye hacer un rodal donde solo pasten bueyes y vacas serranas. Aquí en Quintanar de la Sierra hay en este momento cuatro parejas de estos ejemplares, dos de ellas novillos de dos años de edad que ya han sido domados por dos jóvenes carreteros vecinos de Quintanar. Ya están sacando madera de poco peso”, explica el presidente de la Real Cabaña de Carreteros.

En la actualidad, en la comarca pinariega, Quintanar es la localidad donde mayor número de bueyes y vacas serranas hay. “En la zona burgalesa seguro que es Quintanar el pueblo con mayor número de ejemplares de esta raza autóctona; en la parte soriana destaca Diputación de Soria con un centenar y luego algún ganadero que también tiene alguna más, pero pocas”, añade Martín Chicote, “se trata de ganado que ‘ya no es rentable’ porque se destinaba al tiro de carros y tenía mucho músculo y fibra, pero no es competitivo para carne ni producción de leche”.

Diputación de Soria colaborará con la futura reserva quintanara de vacas serranas, “intercambiaremos experiencias, datos, información… todo lo necesario para mejorar la raza”, añade el primer edil.

Por el momento esta iniciativa no nace con intenciones comerciales, “lo primordial es conseguir los objetivos comentados. Tenemos que tener en cuenta que este animal fue el motor de los carros durante siglos y aquí en esta zona supusieron el motor de la economía. Perder la raza sería imperdonable”, concluye De Pedro.

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